La realidad cambiaria obliga a las empresas venezolanas a convivir con más de una referencia de tipo de cambio en la misma jornada, y esa convivencia produce un fenómeno contable conocido como diferencial cambiario, que en su versión favorable se traduce en ingresos para las empresas venezolanas que saben documentarlo.
Cuando una empresa venezolana realiza una operación en divisas, el valor contable de esa operación puede moverse entre el momento de la transacción y el momento de la conciliación, y esa oscilación genera una partida que las empresas venezolanas deben explicar ante sus propios directorios y ante las autoridades fiscales.
Qué es el diferencial cambiario
El diferencial cambiario es la diferencia entre el tipo de cambio oficial y el tipo de cambio paralelo en una fecha determinada, y para las empresas venezolanas esa diferencia representa una fuente de resultados que no puede ignorarse en ningún cierre mensual.
En la práctica, una empresa venezolana que mantiene saldos en bolívares frente a compromisos en dólares experimenta ajustes constantes, y cada ajuste favorable eleva los ingresos de las empresas venezolanas mientras que cada ajuste desfavorable consume su margen operativo.
La gestión empresarial responsable exige que las empresas venezolanas distingan entre la utilidad generada por la operación propia y la utilidad derivada del movimiento del tipo de cambio, porque ambos componentes tienen comportamientos y riesgos distintos.
El spread entre paralelo y oficial
Las empresas venezolanas que operan con proveedores internacionales observan un spread constante entre el mercado paralelo y la referencia oficial, y ese spread es precisamente el terreno donde se siembran los ingresos por diferenciales cambiarios para las empresas venezolanas.
Entender la dirección del spread es esencial, porque cuando el paralelo se ubica por encima del oficial, una empresa venezolana que compra divisas a la referencia oficial y liquidaba compromisos a valor paralelo puede registrar un resultado favorable que fortalece sus estados financieros.
Sin embargo, las empresas venezolanas también deben advertir que el spread es volátil, y que una planificación basada exclusivamente en la diferencia de cambio expone a las empresas venezolanas a resultados no recurrentes que complican la lectura del desempeño real.
Composición de los ingresos cambiarios
Los ingresos por diferenciales cambiarios que perciben las empresas venezolanas se componen de varios movimientos: la reexpresión de activos y pasivos en moneda extranjera, la liquidación de cuentas por cobrar y por pagar, y el efecto de las compras anticipadas de divisas.
Para que los ingresos de las empresas venezolanas sean creíbles ante un auditor o ante un inversor, la empresa debe mantener un expediente que muestre el origen de cada diferencia, la fecha de la operación y el tipo de cambio aplicado.